sábado, 27 de febrero de 2010

CUADRO CLÍNICO

Tengo un disco duro de 2 TB y dos copias de seguridad que actualizo periódicamente. La idea de perder su contenido me aterra y me ilusiona a partes iguales.

Este es, a grandes rasgos, mi actual cuadro clínico.

5 comentarios:

Nuria dijo...

Tengo en un disco duro externo 90 GB de fotografías en stand by a la espera de tener el suficiente dinero para que me recuperen los datos, aún así nadie me asegura que pueda recuperarlo todo. Aún no he asumido que puede que parte de mis fotos nunca más vuelva a tenerlas... prefiero no pensarlo.
Guarda bien esos 2 TB.
Saludos.

el mejillon suicida. dijo...

¿Y no respaldas en DVD?
por lo menos una copia...

La Caverna de la Luz dijo...

Tengo varios archivadores de negativos y de hojas de contactos. Son más de veinte años de trabajo... si, ya se que soy mayor. De los últimos tiempos tengo dos discos duros externos de 1 TB y 500 Gb y mucho material en el mac en espera de pasar a copia. Y tiemblo sólo de pensar en este material, más latente que el otro, si cabe.

Joanna dijo...

Yo tenía un disco duro cuya copia se realizaba en un servidor de red local del que, a su vez, había otra copia. Toda la información sigue allí, por triplicado, actualizada día a día en la vida de la persona que ha decidido no devolverme mis fotos y mis recuerdos a partir del 2002. Custodio como una carcelera loca cada imagen nueva que hago, las organizo a mi manera, las reviso con mimo mientras dudo que algún día vuelva a recuperar lo anterior.

Sara Roumette (la Tortue) dijo...

hola matias,
me hace pensar en una historia que quizas te conté, acerca de un amigo de amigos, digamos, un conocido (o sea, la historia es más o menos verídica).
el hombre era profesor, especializado en la obra de algun escritor francés del siglo 19, stendhal quizas. Tenía un archivo increíble, miles y miles de files, con notas escritas a mano, sobre cada detalle, cada verso (era en los 80, todavía no existían las computadoras ni los discos duros).
este profesor destacado había escrito varios libros sobre el gran escritor, daba clases sobre su obra, en fin, toda su vida giraba en torno de su tema de estudio.
y un día, su casa quemó; por suerte no hubo víctimas. Pero todos sus archivos desaparecieron en el incendio, se quedó sin nada.
sus amigos pensaron que iba a caer en una gran depresión, habiendo perdido el sentido de su vida...
al revés. el hombre se sintió aliviado, ya no tenía que seguir un camino que a lo mejor había elegido por casualidad cuando estudiante, y del cual no se atrevía a salir. al fin, podía empezar a interesarse por otros temas, sin mala conciencia.
o sea que a veces puede ser hasta liberador perder cosas...
siempre me gustó esta historia (o por lo menos la posibilidad de esta historia ;-)