Pablo, un amigo argentino, me escribe un correo desde el lugar donde vive con Alicia a punto de dar a luz. Un bosque del norte de California, donde se están construyendo una casa.
Asegura que el lugar es fantástico y que "tenemos una buena comunidad".
Entonces me detengo, miro las fotos que me manda, vuelvo a leer. Era así al principio, irte de tu lugar, buscar un sitio que te guste, construir una casa, tener hijos y conocer a la comunidad, la gente que vive cerca.
Yo no conozco a los vecinos de mi propio edificio. Tampoco lo he intentado.
Es el problema de las grandes ciudades, creemos que no necesitamos a nadie, y la soledad hace estragos. Hemos reducido a la comunidad en la que vivimos a un mero decorado, lleno de extras con los que no interactuamos, pero nos resultan imprescindibles.
sábado, 30 de mayo de 2009
UN PUENTE
"Mi forma de hacer un cómic es construir un puente", cuenta David B., "une la infancia a la edad adulta, la realidad a los fantasmas y los sueños, y la Historia a las historias".
Llevo tiempo anotando cada recuerdo que aparece sin ser convocado. De este modo trato de averiguar cómo sentía cuando era niño. La idea no es llegar a recordarlo, sino volver a sentir así.
Recuerdo que una vez, en el colegio, no sabría precisar la edad que tenía pero era pequeño, comencé a pensar que mi letra no funcionaba, que no era buena, no se entendía. Así que hice un esfuerzo enorme por cambiar mi caligrafía. Traté de imitar la letra de un chico de clase, pensé que era bonita, y él era de los que tenían éxito. Él tenía una escritura como de imprenta, con cada letra separada de la otra, como esta que utilizo aquí. La mía era de las que están todas unidas dentro de una misma palabra. Al cabo de un tiempo lo conseguí, escribía de una forma totalmente distinta, con unas letras como de moldes de periodico antiguo.
El resultado, 25 años después es que sigo teniendo una letra fea, pero encima no es la mía, la que originalmente era mía. Me cansa escribir a mano y casi siempre solo lo entiendo yo. Y además aquel chico era de los que no me caían bien y en realidad yo no quería ser como él en ningún aspecto.
Bueno, quizá ahora ya no viene a cuento volver a escribir como cuando tenía diez años, claro. Pero si me interesa saber el que yo era antes de autocensurarme de ese modo. Seguro que hay algo de lo que busco ahora.
Llevo tiempo anotando cada recuerdo que aparece sin ser convocado. De este modo trato de averiguar cómo sentía cuando era niño. La idea no es llegar a recordarlo, sino volver a sentir así.
Recuerdo que una vez, en el colegio, no sabría precisar la edad que tenía pero era pequeño, comencé a pensar que mi letra no funcionaba, que no era buena, no se entendía. Así que hice un esfuerzo enorme por cambiar mi caligrafía. Traté de imitar la letra de un chico de clase, pensé que era bonita, y él era de los que tenían éxito. Él tenía una escritura como de imprenta, con cada letra separada de la otra, como esta que utilizo aquí. La mía era de las que están todas unidas dentro de una misma palabra. Al cabo de un tiempo lo conseguí, escribía de una forma totalmente distinta, con unas letras como de moldes de periodico antiguo.
El resultado, 25 años después es que sigo teniendo una letra fea, pero encima no es la mía, la que originalmente era mía. Me cansa escribir a mano y casi siempre solo lo entiendo yo. Y además aquel chico era de los que no me caían bien y en realidad yo no quería ser como él en ningún aspecto.
Bueno, quizá ahora ya no viene a cuento volver a escribir como cuando tenía diez años, claro. Pero si me interesa saber el que yo era antes de autocensurarme de ese modo. Seguro que hay algo de lo que busco ahora.
LA CONVERSACION
Una pareja se detiene frente a un mendigo que duerme en un banco del parque.
- Oh, mira, es horrible
- No hace daño a nadie
- Dios mio. Siempre que veo a uno de esos viejos... Siempre pienso lo mismo.
- ¿Que piensas?
- Pienso que un día fue el bebé de alguien. De verdad lo pienso; que fue un bebé, que tenía una madre y un padre que le querían. Y ahora está ahí, medio muerto en un banco del parque.
- Oh, mira, es horrible
- No hace daño a nadie
- Dios mio. Siempre que veo a uno de esos viejos... Siempre pienso lo mismo.
- ¿Que piensas?
- Pienso que un día fue el bebé de alguien. De verdad lo pienso; que fue un bebé, que tenía una madre y un padre que le querían. Y ahora está ahí, medio muerto en un banco del parque.
La Conversación
de Francis Ford Coppola, 1974
de Francis Ford Coppola, 1974
domingo, 24 de mayo de 2009
LA JAULA Y LA CUCHARA
Es una fábula de Albert.
Se trata de aceptar que estamos todos encerrados en una jaula, en nuestra jaula. El carcelero pasa y nos vigila. Pero cuando se da la vuelta es el momento de sacar la cuchara y continuar haciendo nuestro agujerito, el tunel por el cual algún día vamos a escapar.
Mientras tanto finjimos o aceptamos nuestra condición de prisioneros. Pero la cuchara siempre en la mano, escondida detrás de la espalda.
Un trabajo de mierda, una vida tediosa, una familia que no se termina de despegar, los fantasmas de cada uno, tan déspotas como el peor de los jefes. No importa. Es el arte de la cuchara lo que nos va a salvar. Cavar más hondo, y no decirselo a nadie.
Se trata de aceptar que estamos todos encerrados en una jaula, en nuestra jaula. El carcelero pasa y nos vigila. Pero cuando se da la vuelta es el momento de sacar la cuchara y continuar haciendo nuestro agujerito, el tunel por el cual algún día vamos a escapar.
Mientras tanto finjimos o aceptamos nuestra condición de prisioneros. Pero la cuchara siempre en la mano, escondida detrás de la espalda.
Un trabajo de mierda, una vida tediosa, una familia que no se termina de despegar, los fantasmas de cada uno, tan déspotas como el peor de los jefes. No importa. Es el arte de la cuchara lo que nos va a salvar. Cavar más hondo, y no decirselo a nadie.
viernes, 22 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
FE DE ERRORES
Lucía me corrige de inmediato. Es lo malo de publicitar la intimidad de este modo, que uno se arriesga a no saber interpretarla bien para transmitirsela a otros.
"Hola guapo,
Yo no digo que me gusta fotografíar a las personas cuando están un poco débiles. Te dije que las dos veces que he tenido la oportunidad de fotografiar a alguien en un pos operatorio, siento que su paciencia es menor y me resulta interesante la lucha que mantienen con ellos mismos por conservar las formas en un momento debil"
Nada como una cita textual.
Nada como una cita textual.
APARIENCIAS
No importa lo que queramos aparentar que somos, antes o después uno acaba siendo quién realmente es.
Goethe: Llega a ser el que eres
O como decía Castilla del Pino, fallecido hace dos días, el éxito de la vida es descubrir quién se es y tener el valor de serlo.
De la vida y de la muerte; dos poetas descomunales se han ido: Antonio Vega y Mario Benedetti.
Me ha sorprendido descubrir esta semana que los textos que aqui escribo pueden generar la idea de que yo soy esto, lo que decido ser en estas líneas.
Yo creo que uno es de verdad cuando no decide ni construye. A mi me interesa la gente en acción, me interesa la postura del cuerpo y el tono de la voz, las miradas furtivas, los errores y los lapsus.
Lucía dice que le gusta fotografiar a las personas cuando están un poco débiles, cuando su seguridad en lo que aparentan no es infalible. Se trata de la resistencia ejercida por el otro, bajan las defensas. Y eso lo hace todo más interesante.
El día que nos sentimos mal, que prefeririamos no encontrarnos a nadie. Ese puede que sea el día ideal para conocer gente
Goethe: Llega a ser el que eres
O como decía Castilla del Pino, fallecido hace dos días, el éxito de la vida es descubrir quién se es y tener el valor de serlo.
De la vida y de la muerte; dos poetas descomunales se han ido: Antonio Vega y Mario Benedetti.
Me ha sorprendido descubrir esta semana que los textos que aqui escribo pueden generar la idea de que yo soy esto, lo que decido ser en estas líneas.
Yo creo que uno es de verdad cuando no decide ni construye. A mi me interesa la gente en acción, me interesa la postura del cuerpo y el tono de la voz, las miradas furtivas, los errores y los lapsus.
Lucía dice que le gusta fotografiar a las personas cuando están un poco débiles, cuando su seguridad en lo que aparentan no es infalible. Se trata de la resistencia ejercida por el otro, bajan las defensas. Y eso lo hace todo más interesante.
El día que nos sentimos mal, que prefeririamos no encontrarnos a nadie. Ese puede que sea el día ideal para conocer gente
sábado, 9 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
MAYO
Estamos ya en mayo y han comenzado las abejas a abrir las flores y hay labios rojos y vino y siestas, y la tarea y la amistad, y los hijos y todo el misterio, la poesía y la música.
El Cementerio de los Generales Prusianos
Osvaldo Bayer
Osvaldo Bayer
viernes, 1 de mayo de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
MANERAS DE VIVIR
Yo debería vivir como si fuera un convaleciente. Con el cuidado y la atención de quien sabe que la enfermedad le ronda. Caminar con lentitud, notando cada paso, talon-punta, cada respiración. Mirando sin mucho interés la carrera desde lejos; exilio voluntario en el jardín.
Lucía: ¿Por qué se nos mueren las plantas?
Matías: ¿Porque no las regamos?
Lucía: Creo que es porque las regamos demasiado.
Lucía: ¿Por qué se nos mueren las plantas?
Matías: ¿Porque no las regamos?
Lucía: Creo que es porque las regamos demasiado.
domingo, 12 de abril de 2009
NOSTALGIA
"Qué lejos estamos", suspiró.
"¿De qué?"
"De nosotros mismos".
Del Amor y otros Demonios
Gabriel Garcia Márquez.
"¿De qué?"
"De nosotros mismos".
Del Amor y otros Demonios
Gabriel Garcia Márquez.
viernes, 10 de abril de 2009
lunes, 6 de abril de 2009
DESTIERRO
Él lo había dicho: "Vivo espantado de estar vivo".
En el destierro adquirió el talante lúgubre, la catadura sigilosa, la índole contemplativa, las maneras lánguidas, el habla despaciosa, y una vocación mística que parecía condenarlo a una celda de clausura.
En el destierro adquirió el talante lúgubre, la catadura sigilosa, la índole contemplativa, las maneras lánguidas, el habla despaciosa, y una vocación mística que parecía condenarlo a una celda de clausura.
Del Amor y otros Demonios
Gabriel García Márquez.
Gabriel García Márquez.
jueves, 2 de abril de 2009
UN CAMINO DESCONOCIDO
Ultimamente tengo la sensación de no ser yo.
El otro día decidí volver a casa dando un paseo, escogiendo las calles por las que nunca había caminado. De pronto recordé la época en que salía a pasear. Salía a la calle y caminaba sin rumbo hasta que pasaba algo, generalmente sin mucha importancia, pero que tenía que ver con un estado de ánimo. Un encuentro, el descubrimiento de un lugar nuevo, el hallazgo de una idea feliz...
Debía tener 18 años y acababa de descubrir que el mundo estaba por descubrir, al menos para mi.
La cuestión es que sigo pensando que me queda todo por vivir pero, por alguna razón, he creido durante muchos años que ya no me quedaba tiempo para pasear. Ahora vuelvo a darme cuenta de que la vida que me interesa es la del hallazgo y el azar, la del tiempo perdido, los largos paseos y los cuadernos llenos de notas sin utilidad aparente.
Cada vez que decido ir por un camino desconocido ocurren cosas nuevas, imprevistas. No me refiero a la bohemia, a la vida en el límite. Los caminos desconocidos están en todas partes, también dentro de casa, sobretodo ahí. La novedad está en la mirada, en la aceptación de la incertidumbre como parte fundamental y necesaria de nuestra relación con todo y con todos.
El otro día decidí volver a casa dando un paseo, escogiendo las calles por las que nunca había caminado. De pronto recordé la época en que salía a pasear. Salía a la calle y caminaba sin rumbo hasta que pasaba algo, generalmente sin mucha importancia, pero que tenía que ver con un estado de ánimo. Un encuentro, el descubrimiento de un lugar nuevo, el hallazgo de una idea feliz...
Debía tener 18 años y acababa de descubrir que el mundo estaba por descubrir, al menos para mi.
La cuestión es que sigo pensando que me queda todo por vivir pero, por alguna razón, he creido durante muchos años que ya no me quedaba tiempo para pasear. Ahora vuelvo a darme cuenta de que la vida que me interesa es la del hallazgo y el azar, la del tiempo perdido, los largos paseos y los cuadernos llenos de notas sin utilidad aparente.
Cada vez que decido ir por un camino desconocido ocurren cosas nuevas, imprevistas. No me refiero a la bohemia, a la vida en el límite. Los caminos desconocidos están en todas partes, también dentro de casa, sobretodo ahí. La novedad está en la mirada, en la aceptación de la incertidumbre como parte fundamental y necesaria de nuestra relación con todo y con todos.
lunes, 23 de marzo de 2009
sábado, 21 de marzo de 2009
INTIMIDAD Y LIMITE
No he sabido ser sincero. Probablemente no he sabido dejar reposar algo de lo que quería hablar.
Lo íntimo tiene que ver con los límites y con el tiempo, o más bien el tempo de las cosas, su ritmo. No existe intimidad en la urgencia.
Hay algo de todo esto, del blog, de internet, de lo inmediato que hoy vivimos, algo que es una contradicción.
Lo íntimo está a salvo del cotilleo, del morbo, de la obsesión, del egocentrismo. Es otra cosa. Es algo pequeño y frágil. Algo que es dificil de definir, de aislar. Algo de lo que nos cuesta hablar y que probablemente no es demasiado interesante para nadie más que nosotros mismos.
Las últimas tres películas que he visto tienen que ver con lo íntimo y con una cierta forma de melancolía: Revoutionary Road, Lejos de la Tierra Quemada y El Lector.
He llorado en cada una de ellas. Este dato es algo íntimo que solo me interesa a mi, y al mismo tiempo es para mi una señal de que esas películas hablan de algo en lo que necesito sumergirme y, quizás, compartir.
Esa es la duda, la pertinencia de este blog. Quizá debería probar a esperar en algunas cosas que no han hecho más que empezar a brotar.
Lo íntimo tiene que ver con los límites y con el tiempo, o más bien el tempo de las cosas, su ritmo. No existe intimidad en la urgencia.
Hay algo de todo esto, del blog, de internet, de lo inmediato que hoy vivimos, algo que es una contradicción.
Lo íntimo está a salvo del cotilleo, del morbo, de la obsesión, del egocentrismo. Es otra cosa. Es algo pequeño y frágil. Algo que es dificil de definir, de aislar. Algo de lo que nos cuesta hablar y que probablemente no es demasiado interesante para nadie más que nosotros mismos.
Las últimas tres películas que he visto tienen que ver con lo íntimo y con una cierta forma de melancolía: Revoutionary Road, Lejos de la Tierra Quemada y El Lector.
He llorado en cada una de ellas. Este dato es algo íntimo que solo me interesa a mi, y al mismo tiempo es para mi una señal de que esas películas hablan de algo en lo que necesito sumergirme y, quizás, compartir.
Esa es la duda, la pertinencia de este blog. Quizá debería probar a esperar en algunas cosas que no han hecho más que empezar a brotar.
miércoles, 18 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
EL LIMITE DE LA INTIMIDAD

Una obra de arte es buena si ha nacido al impulso de una íntima necesidad. Precisamente en este modo de engendrarse radica y estriba el único criterio válido para su enjuiciamiento: no hay ningún otro. Por eso, muy estimado señor, no he sabido darle otro consejo que éste: adentrarse en sí mismo y explorar las profundidades de donde mana su vida. En su manantial hallará la respuesta cuando se pregunte si debe crear. Acéptela tal como suene. Sin tratar de buscarle varias y sutiles interpretaciones. Acaso resulte cierto que está llamado a ser poeta. Entonces cargue con este destino; llévelo con su peso y su grandeza, sin preguntar nunca por el premio que pueda venir de fuera. Pues el hombre creador debe ser un mundo aparte, independiente, y hallarlo todo dentro de sí y en la naturaleza, a la que va unido.
CARTAS A UN JOVEN POETA
Rainer Maria Rilke
El otro día, con Fernando y Ana en Barcelona, hablábamos de esta suerte de intimidad colectiva que las redes sociales han propiciado. Parece que no interactuamos con el otro hasta que no entramos en su página de Facebook y comentamos públicamente algo que, en muchos casos, pertenece al ámbito de lo privado, o incluso de lo íntimo.
En cierto modo es una continuación de la telerealidad que hace unos 10 años demolió el grueso muro que separaba nuestro pequeño mundo personal de la esfera pública mostrada en televisión. Lo que caracterizaba a esos sujetos cuyas intimidades veíamos en directo es que podían ser nuestros vecinos o incluso cualquiera de nosotros. Sólo faltaba el canal que lo hiciera posible.
Lo sorprendente, como apunta David Campany en el texto que acompaña a las fotografías de Rinko Kawauchi en el último Ojo de Pez (nº.16), es lo parecida que resulta la individualidad de cada uno al visitar las páginas de Facebook o Myspace.

Probablemente muchas de esas vidas que resultan banales, podrían acabar convirtiendose en una historia interesante en manos de un buen narrador. Lo que falla, en mi opinión, no es el canal, sino el uso que de él se hace.
Adentrarte en las profundidas de tu mundo, cavar más hondo hasta encontrarte a solas con tus fantasmas, preguntarte en cada momento si esa vida que te has inventado es la vida que realmente quieres vivir. Creo que yo desearía encontrame con algo que tiene que ver con esta naturaleza de cosas si decido interesarme por la intimidad de alguien a quien no conozco. O al menos con algo que hubiera podido surgir de este tipo de preguntas.

Hoy hablabamos Lucía y yo de la omnipresencia de ese intimismo en la fotografía actual. Algo que se hizo popular en los 70/80 con gente como Nan Goldin, Larry Clark o con el Robert Frank de The Lines of my Hand.

Para mi, la cuestión de la intimidad, llevada más allá de la frontera de lo público, es algo que tiene que ver con la identificación y la experiencia compartida. Una especie de pregunta sin respuesta que busca una cierta complicidad por parte del que la recibe. El mero hecho de airear asuntos personales en un canal masivo no es un fin en si mismo. A nadie le importa lo que a mi me ocurra. Se trata de superar este pudor inicial para mostrar una particularidad que al final resulta ser algo universal, o al menos grupal, desde el momento en que alguien percibe que lo que uno cuenta le resulta familiar e íntimo.

Al final, en lo que a la obra fotográfica se refiere, para mi es una cuestión de olfato. Simplemente hay cosas que me golpean, que las creo de inmediato y las asumo intuyendo que podrían haber sido mias, de mi mundo. Y hay otras propuestas que al agitarlas un poco, revelan la débil inconsistencia de las cosas que están huecas. Una vez más, la cuestión de la impostura y la honestidad.

[Fotografías del libro The Day to Day Life of Albert Hastings, de KayLynn Deveney ]
Rainer Maria Rilke
El otro día, con Fernando y Ana en Barcelona, hablábamos de esta suerte de intimidad colectiva que las redes sociales han propiciado. Parece que no interactuamos con el otro hasta que no entramos en su página de Facebook y comentamos públicamente algo que, en muchos casos, pertenece al ámbito de lo privado, o incluso de lo íntimo.
En cierto modo es una continuación de la telerealidad que hace unos 10 años demolió el grueso muro que separaba nuestro pequeño mundo personal de la esfera pública mostrada en televisión. Lo que caracterizaba a esos sujetos cuyas intimidades veíamos en directo es que podían ser nuestros vecinos o incluso cualquiera de nosotros. Sólo faltaba el canal que lo hiciera posible.
Lo sorprendente, como apunta David Campany en el texto que acompaña a las fotografías de Rinko Kawauchi en el último Ojo de Pez (nº.16), es lo parecida que resulta la individualidad de cada uno al visitar las páginas de Facebook o Myspace.

Probablemente muchas de esas vidas que resultan banales, podrían acabar convirtiendose en una historia interesante en manos de un buen narrador. Lo que falla, en mi opinión, no es el canal, sino el uso que de él se hace.
Adentrarte en las profundidas de tu mundo, cavar más hondo hasta encontrarte a solas con tus fantasmas, preguntarte en cada momento si esa vida que te has inventado es la vida que realmente quieres vivir. Creo que yo desearía encontrame con algo que tiene que ver con esta naturaleza de cosas si decido interesarme por la intimidad de alguien a quien no conozco. O al menos con algo que hubiera podido surgir de este tipo de preguntas.

Hoy hablabamos Lucía y yo de la omnipresencia de ese intimismo en la fotografía actual. Algo que se hizo popular en los 70/80 con gente como Nan Goldin, Larry Clark o con el Robert Frank de The Lines of my Hand.

Para mi, la cuestión de la intimidad, llevada más allá de la frontera de lo público, es algo que tiene que ver con la identificación y la experiencia compartida. Una especie de pregunta sin respuesta que busca una cierta complicidad por parte del que la recibe. El mero hecho de airear asuntos personales en un canal masivo no es un fin en si mismo. A nadie le importa lo que a mi me ocurra. Se trata de superar este pudor inicial para mostrar una particularidad que al final resulta ser algo universal, o al menos grupal, desde el momento en que alguien percibe que lo que uno cuenta le resulta familiar e íntimo.

Al final, en lo que a la obra fotográfica se refiere, para mi es una cuestión de olfato. Simplemente hay cosas que me golpean, que las creo de inmediato y las asumo intuyendo que podrían haber sido mias, de mi mundo. Y hay otras propuestas que al agitarlas un poco, revelan la débil inconsistencia de las cosas que están huecas. Una vez más, la cuestión de la impostura y la honestidad.

[Fotografías del libro The Day to Day Life of Albert Hastings, de KayLynn Deveney ]
viernes, 13 de marzo de 2009
LO QUE SOMOS
Hay dentro de nosotros algo que no tiene nombre, y eso es lo que somos.
ENSAYO SOBRE LA CEGUERA
José Saramago
José Saramago
sábado, 7 de marzo de 2009
HILARY
Ayer me enteré de que Hilary Swank salía en la serie Sensación de Vivir. A mi me pilló ya con otros gustos, pero me acuerdo de la serie y no recuerdo a Hilary Swank en ella. también es cierto que la descubrí mucho más tarde, en Boys Don´t Cry, que me dejó tiritando.
He buscado en internet y no encuentro nada de Beverly Hills, pero he visto que hacía de Mowgli a los nueve años en El Libro de la Selva. De esa si que me acuerdo y creía que era un chico.
En Million Dollar Baby me producía mucha ternura, pero el otro día, en el ave, ponían una peli malísima suya del año pasado, postdata te quiero, creo que se llamaba. Yo la vi entera, pero sin sonido, solo por verla a ella.
Ahora la recuerdo a menudo porque se parece mucho a Mariangeles, de mi asesoría fiscal. Pero Mariangeles creo que no sabe muy bien quién es, aunque yo se lo he dicho.
De todos modos, ya que no soy muy mitómano, creo que está bien ser un fan fiel. Yo soy de Hilary, haga lo que haga.
He buscado en internet y no encuentro nada de Beverly Hills, pero he visto que hacía de Mowgli a los nueve años en El Libro de la Selva. De esa si que me acuerdo y creía que era un chico.
En Million Dollar Baby me producía mucha ternura, pero el otro día, en el ave, ponían una peli malísima suya del año pasado, postdata te quiero, creo que se llamaba. Yo la vi entera, pero sin sonido, solo por verla a ella.
Ahora la recuerdo a menudo porque se parece mucho a Mariangeles, de mi asesoría fiscal. Pero Mariangeles creo que no sabe muy bien quién es, aunque yo se lo he dicho.
De todos modos, ya que no soy muy mitómano, creo que está bien ser un fan fiel. Yo soy de Hilary, haga lo que haga.
LO QUE ESTA PASANDO
Las cosas se hacen haciendolas, decía Saramago en una charla con Fernando Meirelles hace poco.
A veces tengo la sensación de ser consciente de lo que está pasando. Otras, la mayoría, apenas me doy cuenta tiempo después. Quiero decir, que las cosas importantes ocurren de un modo sencillo, inesperado, extraño. No es fácil darse cuenta de que algo importante está teniendo lugar en el preciso momento en que efectivamente está teniendo lugar.
Hay quien se pasa la vida esperando a que suceda algo importante. Y lo importante es solo eso, la vida.
Me siento muy cerca de lo que de verdad me importa cuando constato que no me interesa nada de lo supuestamente trascendental.
Tardo demasiado en soltar lastre.
Envidio a los investigadores. Encerrarte en algo y poner fuera el cartel de "no molestar". Y así durante meses.
A veces tengo la sensación de ser consciente de lo que está pasando. Otras, la mayoría, apenas me doy cuenta tiempo después. Quiero decir, que las cosas importantes ocurren de un modo sencillo, inesperado, extraño. No es fácil darse cuenta de que algo importante está teniendo lugar en el preciso momento en que efectivamente está teniendo lugar.
Hay quien se pasa la vida esperando a que suceda algo importante. Y lo importante es solo eso, la vida.
Me siento muy cerca de lo que de verdad me importa cuando constato que no me interesa nada de lo supuestamente trascendental.
Tardo demasiado en soltar lastre.
Envidio a los investigadores. Encerrarte en algo y poner fuera el cartel de "no molestar". Y así durante meses.
viernes, 27 de febrero de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
MENOS ES MENOS
El problema de que las cosas salgan es que hay que ocuparse de ellas, hacerles un lugar; y yo cada vez tengo menos espacio o lo necesito más libre.
Es como esas empresas pequeñas que funcionan porque lo que hacen es manejable y lo hacen con dedicación y cariño. A medida que adquieren más compromisos necesitan aumentar su producción y comienzan a crecer. Pero hay algo que va teniendo menos espacio, que poco a poco va siendo desplazado; aparece la paradoja de que la manera de ofrecer aquello por lo que tienen tanto exito es no teniendo tanto exito, o al menos no adaptando sus exigencias a dicho exito.
Yo no quiero que menos sea más. Quiero que donde había algo, desaparezca y no haya nada que ocupe su lugar. Quiero un vacío enorme justo donde ahora tengo todos mis trastos viejos.
Menos es menos, y eso es justamente lo que yo necesito.
Es como esas empresas pequeñas que funcionan porque lo que hacen es manejable y lo hacen con dedicación y cariño. A medida que adquieren más compromisos necesitan aumentar su producción y comienzan a crecer. Pero hay algo que va teniendo menos espacio, que poco a poco va siendo desplazado; aparece la paradoja de que la manera de ofrecer aquello por lo que tienen tanto exito es no teniendo tanto exito, o al menos no adaptando sus exigencias a dicho exito.
Yo no quiero que menos sea más. Quiero que donde había algo, desaparezca y no haya nada que ocupe su lugar. Quiero un vacío enorme justo donde ahora tengo todos mis trastos viejos.
Menos es menos, y eso es justamente lo que yo necesito.
miércoles, 18 de febrero de 2009
LAS COSAS CAMBIAN
Es el título de una película de David Mamet. La vi hace años, una tarde solo, en la filmoteca. Y me gustó por el título. La peli también me gustó. Es de un mafioso, me encanta el actor Joe Mantegna, que decide cambiar cuando en realidad ya da todo igual, ya está todo perdido y de nada sirve que cambie ahora. Pero el quiere cambiar y lo hace. Salva a un tipo al que le han encargado matar, uno más de tantos. Lo deja ir. No es que el tipo sea especial para él; es que le llegó en el momento de decidir que el cambio tenía que ocurrir.
A mi me pasa que postergo el cambio para cuando acabe los asuntos que tengo entre manos. Y así no sirve, claro. Es como si Mantegna (su personaje) dijera bueno, mato a este último y luego ya cambio. No, entonces ya no habría cambio posible.
El valor de lo que hacemos se mide por lo que nos cuesta hacerlo. A mi no me cuesta una mierda ser como soy, no tiene ningún valor.
La vida es lo que llega de frente; las pocas cosas y personas que uno ama. Todo lo demás son parches.
Las cosas cambian si uno lo decide. Incluso aquellas cosas que no se pueden cambiar. Lo que cambia es la mirada, la actitud, la manera de enfrentar la vida. Y esa decisión si que es nuestra.
Cabría preguntarse a veces si no nos resulta más cómodo que las cosas sigan como están. Si no, no se explica semejante falta de decisión.
A mi me pasa que postergo el cambio para cuando acabe los asuntos que tengo entre manos. Y así no sirve, claro. Es como si Mantegna (su personaje) dijera bueno, mato a este último y luego ya cambio. No, entonces ya no habría cambio posible.
El valor de lo que hacemos se mide por lo que nos cuesta hacerlo. A mi no me cuesta una mierda ser como soy, no tiene ningún valor.
La vida es lo que llega de frente; las pocas cosas y personas que uno ama. Todo lo demás son parches.
Las cosas cambian si uno lo decide. Incluso aquellas cosas que no se pueden cambiar. Lo que cambia es la mirada, la actitud, la manera de enfrentar la vida. Y esa decisión si que es nuestra.
Cabría preguntarse a veces si no nos resulta más cómodo que las cosas sigan como están. Si no, no se explica semejante falta de decisión.
domingo, 15 de febrero de 2009
CUADERNO DE CAMPO
viernes, 6 de febrero de 2009
PAULA
NADA ES NORMAL
Paula llora, no sabemos por qué. Le digo a Lucía que no es normal que llore así. Nada es normal, me responde, como diciendo una obviedad.
Hoy leo en una columna de JJ Millás: "La normalidad es una quimera; un desvarío".
Hoy leo en una columna de JJ Millás: "La normalidad es una quimera; un desvarío".
domingo, 1 de febrero de 2009
miércoles, 28 de enero de 2009
domingo, 25 de enero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
FRAGMENTOS DE UN DECORADO
Tengo que pensar en una exposición para junio. Es una selección de los paisajes que he estado haciendo estos últimos años.

En realidad nacieron como un juego, una distracción durante los viajes de encargo. Son imágenes pretendidamente esteticistas y evocativas, que responden a un intento de desconexión.

Pero también son una reacción frente a la foto útil y el cometido de llenar cada imágen de un significado necesariamente narrativo. Estas son fotografías sin momento decisivo, sin guión, sin acontecimiento.

Siempre he fotografiado la acción de los personajes, la trama. Solo a medida que he ido aceptando la posibilidad de un vacío me he permitido fijarme en el decorado.
El vacío es donde la vida nace y se expresa, Hugo Mujica.

Ante la necesidad de articular esta serie de fotos, de dotarlas de una cierta coherencia, Millás me recomendó la lectura de un número de la Revista de Occidente que recoge ensayos sobre paisaje y arte.
En uno de ellos, Javier Maderuelo dibuja una trayectoria de la noción de paisaje en occidente, donde no se considera un género autónomo hasta la llegada del Romanticismo. De hecho, hasta el siglo XVII, ni siquiera existe la palabra Paisaje ni su representación. Los artistas del mundo clásico y renacentista pintaban historias tomadas de las Sagradas Escrituras o la mitología. Lo único digno de ser tratado eran las acciones humanas o divinas capaces de ennoblecer a quienes las contemplaran. Por otro lado, estas pinturas, que se mostraban en iglesias y catedrales, eran la vía más directa de entendimiento para una población mayoritariamente analfabeta.
En estos cuadros que narran historias, quedan unos espacios entre las figuras que reciben el nombre de "fondos", fragmentos pictóricos que no necesariamente ejecutaban los maestros. Son estos "fondos", a los que no se prestaba atención, los que progresivamente han ido adquiriendo más interés plástico hasta convertirse en un género autónomo: el Paisaje.
Al principio se trata de una representación de lo sublime y sobrecogedor de la naturaleza. Pero pronto surge una categoría, denominada Pintoresco, que se interesa por elementos sencillos e intrascendentes, motivos de la naturaleza que no producen el más mínimo temor ni desasosiego.
Muchos de estos cuadros románticos de paisajes tienen una significación profunda, pero a diferencia de la pintura de historia, no encierran ningún mensaje concreto que se deba descifrar a través de los elementos que componen el cuadro. Son pinturas que carecen de acción dramática; en ellas no sucede nada trascendental.
El paisaje romántico se expresa en un lenguaje simbólico que muestra estados sentimentales y emociones anímicas que son representados por las fuerzas de la naturaleza. Nos hablan en un lenguaje universal, de forma evocadora y no discursiva, del terror, el vértigo, el miedo o la soledad.

Como dice Albert, creemos estar haciendo un descubrimiento cuando en realidad nuestra evolución apenas ha alcanzado el Romanticismo, 400 años más tarde.

En realidad nacieron como un juego, una distracción durante los viajes de encargo. Son imágenes pretendidamente esteticistas y evocativas, que responden a un intento de desconexión.

Pero también son una reacción frente a la foto útil y el cometido de llenar cada imágen de un significado necesariamente narrativo. Estas son fotografías sin momento decisivo, sin guión, sin acontecimiento.

Siempre he fotografiado la acción de los personajes, la trama. Solo a medida que he ido aceptando la posibilidad de un vacío me he permitido fijarme en el decorado.
El vacío es donde la vida nace y se expresa, Hugo Mujica.

Ante la necesidad de articular esta serie de fotos, de dotarlas de una cierta coherencia, Millás me recomendó la lectura de un número de la Revista de Occidente que recoge ensayos sobre paisaje y arte.
En uno de ellos, Javier Maderuelo dibuja una trayectoria de la noción de paisaje en occidente, donde no se considera un género autónomo hasta la llegada del Romanticismo. De hecho, hasta el siglo XVII, ni siquiera existe la palabra Paisaje ni su representación. Los artistas del mundo clásico y renacentista pintaban historias tomadas de las Sagradas Escrituras o la mitología. Lo único digno de ser tratado eran las acciones humanas o divinas capaces de ennoblecer a quienes las contemplaran. Por otro lado, estas pinturas, que se mostraban en iglesias y catedrales, eran la vía más directa de entendimiento para una población mayoritariamente analfabeta.
En estos cuadros que narran historias, quedan unos espacios entre las figuras que reciben el nombre de "fondos", fragmentos pictóricos que no necesariamente ejecutaban los maestros. Son estos "fondos", a los que no se prestaba atención, los que progresivamente han ido adquiriendo más interés plástico hasta convertirse en un género autónomo: el Paisaje.
Al principio se trata de una representación de lo sublime y sobrecogedor de la naturaleza. Pero pronto surge una categoría, denominada Pintoresco, que se interesa por elementos sencillos e intrascendentes, motivos de la naturaleza que no producen el más mínimo temor ni desasosiego.
Muchos de estos cuadros románticos de paisajes tienen una significación profunda, pero a diferencia de la pintura de historia, no encierran ningún mensaje concreto que se deba descifrar a través de los elementos que componen el cuadro. Son pinturas que carecen de acción dramática; en ellas no sucede nada trascendental.
El paisaje romántico se expresa en un lenguaje simbólico que muestra estados sentimentales y emociones anímicas que son representados por las fuerzas de la naturaleza. Nos hablan en un lenguaje universal, de forma evocadora y no discursiva, del terror, el vértigo, el miedo o la soledad.

Como dice Albert, creemos estar haciendo un descubrimiento cuando en realidad nuestra evolución apenas ha alcanzado el Romanticismo, 400 años más tarde.
domingo, 18 de enero de 2009
ALL MY LOVING
Siempre que puedo suelo amanecer con Paula escuchando música o tocando la guitarra; comenzar el día así nos gusta mucho a los dos. Lucía nos escucha de fondo, mientras descansa un poquito más. Hoy le he puesto la versión de Rita Lee de este clásico de los Beatles y le ha encantado, a Lucía también.
sábado, 17 de enero de 2009
PIEL MUERTA
Ayer cené con Albert. Su modo de hablar se parece un poco a ese tipo de lectura que te obliga a detenerte a cada párrafo para pensar o quedarte en el limbo.
Es un gran conversador, tiene la virtud de envolver al otro con sus palabras sin dejar de escuchar con interés, generando conexiones y discursos que llevan la reflexión siempre un poco más allá.
http://www.albertcorbi.com/albert_corbi.html
La cuestión del equilibrio, una suerte de pacto con nosotros mismos se convierte en una búsqueda en la que estamos muchos. Uno ha hecho un recorrido, ha conseguido sacarse de encima algo de lastre, ha logrado algunas de las cosas que se había propuesto; la vida parece ofrecer, en la treintena, cierto grado de estabilidad agradable. ¿Y ahora que? ¿porque no se activa automaticamente el resorte de la felicidad cada día?
El otro día recordaba aqui mismo la frase de Erich Fromm "vivir es nacer a cada instante". Para nacer hay que morir. Ayer hablaba Albert de mudar la piel muerta, de lo dificil que resulta sacarsela de encima, y capa sobre capa, va adquiriendo un peso, una densidad que nos impide el movimiento.
Es necesario morir un poco para sentir la vida. Aceptar que todo es efímero.
Los rituales, que alguna vez funcionaron, se convierten en una repetición esteril, en una ilusión de realidad. Ya fué, ya no está. Esto es lo que hay ahora, el presente. Todos necesitamos una máscara para ir a determinados lugares, pero es importante conocernos, saber que debajo de esa máscara estamos nosotros. Cambiar de vez en cuando de máscara, que se vaya pareciendo cada vez más a lo que somos.
Aceptarse, con aciertos y días sin gloria, es aceptar la muerte. Eso debería amigarnos un poquito más con la vida.
Es un gran conversador, tiene la virtud de envolver al otro con sus palabras sin dejar de escuchar con interés, generando conexiones y discursos que llevan la reflexión siempre un poco más allá.
http://www.albertcorbi.com/albert_corbi.html
La cuestión del equilibrio, una suerte de pacto con nosotros mismos se convierte en una búsqueda en la que estamos muchos. Uno ha hecho un recorrido, ha conseguido sacarse de encima algo de lastre, ha logrado algunas de las cosas que se había propuesto; la vida parece ofrecer, en la treintena, cierto grado de estabilidad agradable. ¿Y ahora que? ¿porque no se activa automaticamente el resorte de la felicidad cada día?
El otro día recordaba aqui mismo la frase de Erich Fromm "vivir es nacer a cada instante". Para nacer hay que morir. Ayer hablaba Albert de mudar la piel muerta, de lo dificil que resulta sacarsela de encima, y capa sobre capa, va adquiriendo un peso, una densidad que nos impide el movimiento.
Es necesario morir un poco para sentir la vida. Aceptar que todo es efímero.
Los rituales, que alguna vez funcionaron, se convierten en una repetición esteril, en una ilusión de realidad. Ya fué, ya no está. Esto es lo que hay ahora, el presente. Todos necesitamos una máscara para ir a determinados lugares, pero es importante conocernos, saber que debajo de esa máscara estamos nosotros. Cambiar de vez en cuando de máscara, que se vaya pareciendo cada vez más a lo que somos.
Aceptarse, con aciertos y días sin gloria, es aceptar la muerte. Eso debería amigarnos un poquito más con la vida.
miércoles, 14 de enero de 2009
EL CUERPO SIEMPRE DICE LA VERDAD
Nuestro mejor amigo nunca se atrevería a decirnos la verdad tan crudamente como nos la dicen siempre los síntomas
Rüdiger Dahlke
domingo, 4 de enero de 2009
EL FINAL DE LA PELICULA
Supongo que todo proceso de cambio es de algún modo doloroso. Produce angustia no saber como acabará.
Pero es así como la mayoría de los escritores declaran sentarse a escribir. Con una idea aproximada que los mueve hacia un lugar, pero sin saber bien lo qe va a ocurrir.
En mi caso siempre he necesitado saber el final de la pelicula, aunque después ocurra todo de un modo distinto a como estaba previsto, no importa. Pero para meteme necesito tener la ilusión de saber lo que va a pasar.
Que aburrimiento.
Pero es así como la mayoría de los escritores declaran sentarse a escribir. Con una idea aproximada que los mueve hacia un lugar, pero sin saber bien lo qe va a ocurrir.
En mi caso siempre he necesitado saber el final de la pelicula, aunque después ocurra todo de un modo distinto a como estaba previsto, no importa. Pero para meteme necesito tener la ilusión de saber lo que va a pasar.
Que aburrimiento.
sábado, 3 de enero de 2009
NO SE LO QUE VIENE DESPUES
Se que no tengo respuestas. Se que no quiero mirar, hay algo que me cuesta mucho ver. Estoy cansado pero sigo; se que camino demasiado rato sabiendo que estoy caminando en la dirección equivocada. Se que me contradigo, me huyo.
Se que tengo miedo.
No se lo que viene después.
Se que tengo miedo.
No se lo que viene después.
martes, 30 de diciembre de 2008
EL VACIO
En esta última semana he visto a dos amigos que han viajado buscando el vacío donde encontrarse a si mismos.
Jorquera se fue a China hace mas de un año para estrellarse premeditadamente contra un muro y hacer volar por los aires un mecanismo, una estructura de la que ya no se sentía cómplice.
María está en Francia, casi ya sin certezas, llevando literalmente a escena un dilema vital, una duda entre dos mundos para la que no hay una sola repuesta.
Ambos están flotando en la incertidumbre. No se dan cuenta de todo lo que han avanzado por el solo hecho de tirarse al vacío sin red protectora.
También hace unos días vi a Ana, que ha salido fortalecida de una mala temporada. La vi sólida, cercana. Hablamos de la apuesta, de las obsesiones y las luchas con uno mismo, de los fantasmas que nos persiguen siempre. En definitiva, del salto al vacío. Me aconsejó tirar al mar mi agenda electrónica donde lleno obsesivamente mis dias de maniobras de distracción. Tirarla al mar sin abrirla siquiera. Es cierto que me aliviaria. Pero no me atrevo a hacerlo, todavía necesito la red para mis saltos. O creo que la necesito.
Esta ha sido una semana dura, dificil. Me cuestan mucho los límites; para cuando freno ya he ido demasiado lejos. Tengo mucho que aprender de cosas elementales que ni siquiera se enseñan: se aprenden por imitación.
Jorquera se fue a China hace mas de un año para estrellarse premeditadamente contra un muro y hacer volar por los aires un mecanismo, una estructura de la que ya no se sentía cómplice.
María está en Francia, casi ya sin certezas, llevando literalmente a escena un dilema vital, una duda entre dos mundos para la que no hay una sola repuesta.
Ambos están flotando en la incertidumbre. No se dan cuenta de todo lo que han avanzado por el solo hecho de tirarse al vacío sin red protectora.
También hace unos días vi a Ana, que ha salido fortalecida de una mala temporada. La vi sólida, cercana. Hablamos de la apuesta, de las obsesiones y las luchas con uno mismo, de los fantasmas que nos persiguen siempre. En definitiva, del salto al vacío. Me aconsejó tirar al mar mi agenda electrónica donde lleno obsesivamente mis dias de maniobras de distracción. Tirarla al mar sin abrirla siquiera. Es cierto que me aliviaria. Pero no me atrevo a hacerlo, todavía necesito la red para mis saltos. O creo que la necesito.
Esta ha sido una semana dura, dificil. Me cuestan mucho los límites; para cuando freno ya he ido demasiado lejos. Tengo mucho que aprender de cosas elementales que ni siquiera se enseñan: se aprenden por imitación.
sábado, 13 de diciembre de 2008
UNA EXPOSICION RECOMENDABLE
Coleccionar el Mundo, 6 fotógrafos norteamericanos
En la fundación Mapfre de Madrid (la de Lima, no la nueva). Hasta el 4 de enero.
Evans, Winogrand, Arbus, Levitt, Friedlander, Callahan. Una selección interesantísima, copias pequeñas de época, un catálogo delicioso a 3 euros...
En la fundación Mapfre de Madrid (la de Lima, no la nueva). Hasta el 4 de enero.
Evans, Winogrand, Arbus, Levitt, Friedlander, Callahan. Una selección interesantísima, copias pequeñas de época, un catálogo delicioso a 3 euros...
UN DIALOGO SIN PALABRAS (IV)
Lo que de verdad me fascina del retrato es que te permite ir hasta donde te atrevas a llegar. Es una cuestión de profundidad, de decisión sobre la cantidad de brazo que queremos meter en unas aguas cuyo fondo no vemos.
Cuando era pequeño me daba miedo nadar en el mar. Temía a lo que pudiera haber debajo. Todavía sueño con eso de vez en cuando. Entonces me retaba; tenía que ser capaz de nadar hasta tal roca, o ponerme de espaldas, flotando sobre el mar, mirando el cielo abierto. Eso me hacía sudar frío, pero al mismo tiempo, cada segundo que pasaba así era un triunfo sobre el miedo, un descubrimiento de cosas que no imaginaba que pudieran pasar de ese modo.
Me pasa algo parecido con el retrato. Me da una vergüenza terrible pedir a alguien que se deje retratar. Sudo cada vez que, cámara en mano, me enfrento a alguien que espera ordenes porque se supone que yo soy el que sabe lo que vamos a hacer. Siempre pienso que están nerviosos, que quieren terminar cuanto antes. Y en realidad es a mi a quien le ocurre eso. Tal es la exitación que me produce.
Me siento desnudo. La mayoría de las veces no me atrevo a pedir lo que quiero que hagan. Temo que caigan las máscaras. Temo perder el control.
Por eso lo que de verdad me da miedo no es que me digan que no, sino que me digan que si.
Cuando era pequeño me daba miedo nadar en el mar. Temía a lo que pudiera haber debajo. Todavía sueño con eso de vez en cuando. Entonces me retaba; tenía que ser capaz de nadar hasta tal roca, o ponerme de espaldas, flotando sobre el mar, mirando el cielo abierto. Eso me hacía sudar frío, pero al mismo tiempo, cada segundo que pasaba así era un triunfo sobre el miedo, un descubrimiento de cosas que no imaginaba que pudieran pasar de ese modo.
Me pasa algo parecido con el retrato. Me da una vergüenza terrible pedir a alguien que se deje retratar. Sudo cada vez que, cámara en mano, me enfrento a alguien que espera ordenes porque se supone que yo soy el que sabe lo que vamos a hacer. Siempre pienso que están nerviosos, que quieren terminar cuanto antes. Y en realidad es a mi a quien le ocurre eso. Tal es la exitación que me produce.
Me siento desnudo. La mayoría de las veces no me atrevo a pedir lo que quiero que hagan. Temo que caigan las máscaras. Temo perder el control.
Por eso lo que de verdad me da miedo no es que me digan que no, sino que me digan que si.
DONDE SUCEDE LO IMPORTANTE
La fotografía es maravillosa porque puedes empezar con una idea, pero te pierdes en otra cosa y ahí es donde sucede lo importante.
Harry Callahan
jueves, 11 de diciembre de 2008
BENEFICIOS
Los bancos españoles y las grandes corporaciones que cotizan en bolsa han vuelto a aumentar sus beneficios este año. Nunca habían sido tan asquerosamente ricos.
Cuando miran sus cuentas corrientes se les escapa una risita floja, y acto seguido miran a ambos lados volviendo a adoptar una actitud preocupada y rigurosa ante la gravedad de la crisis.
Cuando miran sus cuentas corrientes se les escapa una risita floja, y acto seguido miran a ambos lados volviendo a adoptar una actitud preocupada y rigurosa ante la gravedad de la crisis.
lunes, 8 de diciembre de 2008
domingo, 7 de diciembre de 2008
HOY ME HE DESPERTADO PENSANDO EN TI

- Hola
- Hola
...
- ¿Cómo estás?
- Normal...
- ...
- ...
- Hoy me he despertado pensando en ti.
- ...
- ¿No dices nada?
- No se que decir
- ¿Te arrepientes?
- No...No se...A lo mejor si, un poco...
- Yo no
- ...
- A mi me gustó estar contigo
- ...
- ...
- Yo no soy como tu
- ¿Y como soy yo?
- Ya lo habías hecho antes
- ¿Y eso que cambia?
- ...
- Yo temblaba igual que tu, y esta mañana seguia temblando.
- ...
- Me gustas mucho
- No se, estoy un poco asustada
- Yo también estoy asustada
miércoles, 3 de diciembre de 2008
X-FILES
La verdad está ahí fuera
(la cita está en la primera página del
libro México de Martin Parr)
martes, 2 de diciembre de 2008
DEMASIADO LEJOS PARA VOLVER ATRAS
Ya lo dijo Sartre: la inocencia es un lujo. Se refería a la necesidad de tomar partido.
Es como si no quisieramos dedicarle a las cosas el tiempo que requieren. Queremos demasiadas cosas en demasiado poco tiempo.
A veces me pregunto por qué no he profundizado lo suficiente en lo más importante. Me respondo con otra pregunta: ¿a cuántas cosas he renunciado para poder profundizar en una sola?
El primer proyecto es uno mismo. Entonces es posible lo demás. Si no tomamos partido con lo que somos, si no nos dedicamos el tiempo necesario, ¿cómo vamos a profundizar de verdad en otra cosa?
Si hay algo que realmente nos importe, entonces se trata de echarse a andar. Y desde el primer momento hacerse a la idea de que ya estamos demasiado lejos para volver atrás.
Si hablo así es porque estoy en ello, no porque mire desde el otro lado.
Es como si no quisieramos dedicarle a las cosas el tiempo que requieren. Queremos demasiadas cosas en demasiado poco tiempo.
A veces me pregunto por qué no he profundizado lo suficiente en lo más importante. Me respondo con otra pregunta: ¿a cuántas cosas he renunciado para poder profundizar en una sola?
El primer proyecto es uno mismo. Entonces es posible lo demás. Si no tomamos partido con lo que somos, si no nos dedicamos el tiempo necesario, ¿cómo vamos a profundizar de verdad en otra cosa?
Si hay algo que realmente nos importe, entonces se trata de echarse a andar. Y desde el primer momento hacerse a la idea de que ya estamos demasiado lejos para volver atrás.
Si hablo así es porque estoy en ello, no porque mire desde el otro lado.
sábado, 29 de noviembre de 2008
EL NOMBRE DE LAS COSAS
Tengo un problema con los títulos. Los suelo poner arrebatado, cuando me urge, cuando debo dar forma a algo para mandarlo a algún sitio o mostrarselo a alguien.
Más tarde los pongo en duda, los cambio. Pero casi ninguno me convence en realidad.
Probablemente deba dedicarle más tiempo a algo tan importante.
Más tarde los pongo en duda, los cambio. Pero casi ninguno me convence en realidad.
Probablemente deba dedicarle más tiempo a algo tan importante.
BEAUTIFUL LOSERS
Hoy he ido con Lucía y Paula a ver la expo Beautiful Losers, en la Casa Encendida de Madrid. Ya conocía la obra de Ed Templeton, pero no la de los otros artistas que integran esa red de hermosos perdedores. La verdad es que de perdedores tienen poco. De hecho su discurso tiene bastante de autocomplacencia, de exhibicionismo.
Parecen los guapos del instituto, american way of life, los más populares, practicantes de un malismo exquisito. Su obra es autoreferencial, todo lo que les interesa empieza y acaba en ellos mismos o su entorno más cercano.
Lo que me atrae de ellos es justamente su poco reparo en utilizar todo lo que se les ponga a tiro para crear algo muy espontáneo. Esa actitud destroyer, ese hastío, esa vida saciada de todo les lleva hacer las cosas por puro aburrimiento, por pura experimentación. Su referente, entre otros son las sórdidas y penetrantes películas y fotografías de Larry Clark
Me gusta el aparente desaliño de su puesta en sala y los formatos heterogeneos. Templeton me sigue pareciendo el más rotundo de ellos. Sus fotos se siguen manteniendo en pie si las extraemos del formato mosaico, que es tramposo por acumulación. Los mosaicos que tiene aquí expuestos son extraordinarios porque te llevan un paso más allá. No es solo una forma bonita y hábil de enseñar fotos; añaden algo fundamental a su obra, algo que tiene que ver con su proceso creativo y, probablemente, con su vida.

Me interesa muchisimo esta manera de contar. Todavía no se adonde me lleva, pero me produce inquietud y ganas de hacer cosas, que para mi son dos síntomas de que acabo de ver algo bueno.
Parecen los guapos del instituto, american way of life, los más populares, practicantes de un malismo exquisito. Su obra es autoreferencial, todo lo que les interesa empieza y acaba en ellos mismos o su entorno más cercano.
Lo que me atrae de ellos es justamente su poco reparo en utilizar todo lo que se les ponga a tiro para crear algo muy espontáneo. Esa actitud destroyer, ese hastío, esa vida saciada de todo les lleva hacer las cosas por puro aburrimiento, por pura experimentación. Su referente, entre otros son las sórdidas y penetrantes películas y fotografías de Larry Clark
Me gusta el aparente desaliño de su puesta en sala y los formatos heterogeneos. Templeton me sigue pareciendo el más rotundo de ellos. Sus fotos se siguen manteniendo en pie si las extraemos del formato mosaico, que es tramposo por acumulación. Los mosaicos que tiene aquí expuestos son extraordinarios porque te llevan un paso más allá. No es solo una forma bonita y hábil de enseñar fotos; añaden algo fundamental a su obra, algo que tiene que ver con su proceso creativo y, probablemente, con su vida.

Me interesa muchisimo esta manera de contar. Todavía no se adonde me lleva, pero me produce inquietud y ganas de hacer cosas, que para mi son dos síntomas de que acabo de ver algo bueno.
martes, 25 de noviembre de 2008
lunes, 24 de noviembre de 2008
ALGO PARA MAÑANA
A los que somos ansiosos nos cuesta reservarnos algo para la siguiente ocasión.
Es un error muy grande; lo mejor de algo que nos ha gustado posiblemente esté en lo que nos queda por probar. O al menos así funciona el deseo, que, junto al miedo, es lo que mueve el mundo.
Trato de poner esto en práctica, a veces con más éxito que otras. Si conozco a alguien que me cae bien, intento dejar que naturalmente vayan aflorando afinidades y ganas de compartir más cosas. Puede que termine en una amistad, o una fructifera relación profesional, no se. Pero últimamente prefiero que eso tenga su ritmo, normalmente lento.
Lo mismo con mis proyectos, con la lectura, la cocina y los paseos. Lo mismo con todo. Intento no agotar todo lo que las cosas me pueden dar. Dejar algo para mañana.
Ya digo, lo intento...
Es un error muy grande; lo mejor de algo que nos ha gustado posiblemente esté en lo que nos queda por probar. O al menos así funciona el deseo, que, junto al miedo, es lo que mueve el mundo.
Trato de poner esto en práctica, a veces con más éxito que otras. Si conozco a alguien que me cae bien, intento dejar que naturalmente vayan aflorando afinidades y ganas de compartir más cosas. Puede que termine en una amistad, o una fructifera relación profesional, no se. Pero últimamente prefiero que eso tenga su ritmo, normalmente lento.
Lo mismo con mis proyectos, con la lectura, la cocina y los paseos. Lo mismo con todo. Intento no agotar todo lo que las cosas me pueden dar. Dejar algo para mañana.
Ya digo, lo intento...
jueves, 20 de noviembre de 2008
EN BUSCA DE UN BUEN REPERTORIO
Normalmente tiramos de la historia para explicarnos las cosas. Pero las historias se gastan.
Yo tengo ya mi historia desgastada. Cuando voy a tirar de ella para justificarme me da un poco de vergüenza comprobar lo usada que está. Tengo que cambiar mi repertorio.
Así que en esta época de cambios, de turbulencias vitales, prefiero un buen silencio a copiarme a mi mismo.
Yo tengo ya mi historia desgastada. Cuando voy a tirar de ella para justificarme me da un poco de vergüenza comprobar lo usada que está. Tengo que cambiar mi repertorio.
Así que en esta época de cambios, de turbulencias vitales, prefiero un buen silencio a copiarme a mi mismo.
sábado, 8 de noviembre de 2008
QUE TODO EL MUNDO TE QUIERA
Una fantasia primigenia: que todos te quieran.
No creo que sea posible. Ni nos gusta toda la gente ni podemos gustar a todos.
Bastante dificil me resulta saber querer a los que quiero. No tengo demasiada precisión en el manejo de los afectos; salpico más de lo deseable. Aunque suelo ser yo el que acaba empapado.
No creo que sea posible. Ni nos gusta toda la gente ni podemos gustar a todos.
Bastante dificil me resulta saber querer a los que quiero. No tengo demasiada precisión en el manejo de los afectos; salpico más de lo deseable. Aunque suelo ser yo el que acaba empapado.
viernes, 7 de noviembre de 2008
CARTAS MARCADAS
A veces juego con cartas marcadas. Demasiadas veces.
Todo el mundo quiere ser amado, pero a poca gente le preocupa amar. Se nos escurre de ese modo la felicidad.
Me olvido de que decidimos a cada instante lo que va siendo nuestra vida. A eso me refería. He sido mucho más feliz de lo que pretendo, y lo soy cada día más. Pero encuentro un refugio raro y familiar en la insistencia de ser un tipo atormentado.
Prefiero la comedia, cuando se da; acudir al espejo para reirme un rato, sin tanta solemnidad.
Todo el mundo quiere ser amado, pero a poca gente le preocupa amar. Se nos escurre de ese modo la felicidad.
Me olvido de que decidimos a cada instante lo que va siendo nuestra vida. A eso me refería. He sido mucho más feliz de lo que pretendo, y lo soy cada día más. Pero encuentro un refugio raro y familiar en la insistencia de ser un tipo atormentado.
Prefiero la comedia, cuando se da; acudir al espejo para reirme un rato, sin tanta solemnidad.
martes, 4 de noviembre de 2008
MOMENTOS FELICES
Hoy ha venido mi hermano Juanma a casa. Me ha pedido permiso para grabarme con la cámara de vídeo, dentro de algo que está haciendo sobre la felicidad. Yo estaba tumbado, con Paula durmiendo encima mio. Juanma comienza a grabar y me pide que recuerde un momento feliz.
...
Tardo mucho en responder. Al final tengo que reconocer que no recuerdo muchos. Juanma me hace notar que no tienen porque ser de un pasado lejano. Entonces si, recuerdo que el mes pasado, cuando nació Paula lloré de felicidad. Algo que nunca me había ocurrido.
Quizá soy demasiado exigente. Hasta mi propia felicidad me decepciona, como si no fuera nunca lo suficientemente pura, como si me estuviera reservado algo de mayor altura.
Que manera tan estupida de gastar la vida, sin darme cuenta de lo grandioso que es cada momento cotidiano que no me produce dolor. Si me relajo un poco soy capaz de disfrutar hasta de mi melancolia.
...
Tardo mucho en responder. Al final tengo que reconocer que no recuerdo muchos. Juanma me hace notar que no tienen porque ser de un pasado lejano. Entonces si, recuerdo que el mes pasado, cuando nació Paula lloré de felicidad. Algo que nunca me había ocurrido.
Quizá soy demasiado exigente. Hasta mi propia felicidad me decepciona, como si no fuera nunca lo suficientemente pura, como si me estuviera reservado algo de mayor altura.
Que manera tan estupida de gastar la vida, sin darme cuenta de lo grandioso que es cada momento cotidiano que no me produce dolor. Si me relajo un poco soy capaz de disfrutar hasta de mi melancolia.
domingo, 2 de noviembre de 2008
sábado, 1 de noviembre de 2008
LA BIBLIA
La biblia debe ser una novela interesante, cada vez que encuentro alguna referencia me digo que la tengo que leer. Pero es que me da una pereza...
(Isaías, 43)El Profeta recuerda el pasado y se sirve
de él para entender lo nuevo en el presente
jueves, 30 de octubre de 2008
PAULA CUMPLE UN MES
martes, 28 de octubre de 2008
OFICIO
Las ideas no vienen cuando uno las convoca; hay que encontrarlas. La composición de cualquier obra artística no es un solo acto, sino un proceso que no es ni ordenado ni claro. El proceso creativo es siempre caprichoso, desordenado y caótico. El oficio no es otra cosa que ordenar la inspiración y el caos.
Fernando "Pino" Solanas. Director de cine
HASTA LOS HUEVOS
Soy un bloque. La amalgama que he he ido construyendo a lo largo de los años ha endurecido tanto que soy un puto bloque cuadrado, lleno de aristas, inaccesible.
Soy incapaz de transmitir un mínimo de flaqueza; algo a lo que los demás puedan agarrarse. Los liquido a golpe de asperezas, de certidumbres que ni yo mismo me creo. Un bloque de cemento sin pulir, que raspa. Si me conociera, si alguien me presentara a mi mismo, el rechazo que me produciria seria inmediato. Soy justamente el tipo de persona que me cuesta tragar.
Todo esto no es autocomplacencia, me detesto de un modo sosegado, sin exageración; se lo que valgo, al menos de eso me han servido 15 años de psicoanalisis, he superado al mismisimo Woody Allen.
No, esto es simplemente hartazgo: me tengo hasta los huevos.
Soy incapaz de transmitir un mínimo de flaqueza; algo a lo que los demás puedan agarrarse. Los liquido a golpe de asperezas, de certidumbres que ni yo mismo me creo. Un bloque de cemento sin pulir, que raspa. Si me conociera, si alguien me presentara a mi mismo, el rechazo que me produciria seria inmediato. Soy justamente el tipo de persona que me cuesta tragar.
Todo esto no es autocomplacencia, me detesto de un modo sosegado, sin exageración; se lo que valgo, al menos de eso me han servido 15 años de psicoanalisis, he superado al mismisimo Woody Allen.
No, esto es simplemente hartazgo: me tengo hasta los huevos.
lunes, 27 de octubre de 2008
domingo, 26 de octubre de 2008
EL CHUPETE Y LA MANO
A mi hija, que aún no tiene un mes, se le cae el chupete continuamente. La única forma de que succione a gusto es sujetando el chupete con la mano. Entonces ella se agarra con fuerza a los dedos de mi mano y ya no me puedo ir en un buen rato.
A veces ni siquiera le interesa el chupete; succiona directamente la mano. Supongo que cuando tiene hambre la carne es más jugosa que el plástico.
Deberían inventar el chupete con mano incorporada, de tal modo que el bebé pueda quedarse chupete y mano toda la noche.
A veces ni siquiera le interesa el chupete; succiona directamente la mano. Supongo que cuando tiene hambre la carne es más jugosa que el plástico.
Deberían inventar el chupete con mano incorporada, de tal modo que el bebé pueda quedarse chupete y mano toda la noche.
IMAGENES Y ORACIONES
Genero muchas fotos, pero muy pocas imágenes.
Es como decir muchas palabras sin construir apenas oraciones.
Es como decir muchas palabras sin construir apenas oraciones.
viernes, 24 de octubre de 2008
FRIO
Esta mañana hacía frío. He salido muy temprano y he sentido el invierno. La garganta carrasposa y los huesos secos.
Así que, volviendo a casa, he comprado una gallina, 2 zanahorias, 1 puerro, apio, patatas, 1 cebolla, 1 nabo y un poco de calabaza.
Anteayer había venido a casa el Piltra y nos trajo un jamón de su pueblo. Dice que es para Paula, pero como va a tardar todavía un tiempo en tener dientes, creo que ya le contaremos a qué sabía este y la invitaremos a otro.
El Piltra es de Monesterio, en Extremadura, y su familia tiene animales, sobre todo guarros y ovejas. Tiene un sonido para llamar a los guarros, otro para las ovejas y otro para las ovejas que acaban de parir.
Al abrir el jamón guardé la tapas pensando en un caldo. Y justamente hoy ha hecho frío. Así que gallina y verduras han ido a parar a la olla junto con las tapas del jamón, una hojita de laurel, un poco de pimienta negra en grano, 1 clavo y cayena.
Bien tapadito, a fuego casi inexistente; dos horas largas.
Pero la idea cojonuda me la dió el Piltra, aparte del jamón. Al final, cuando ya estaba hecho el caldo, puse en un plato un huevo crudo, abierto como para freir, y encima le eché el caldito hirviendo, así el huevo queda escaldado, medio hecho medio crudo. Y unas virutitas de jamón recién cortadas, finas, por encima.
Como se que a Lucía lo del huevo medio crudo no le iba a gustar mucho, le hice aparte un huevo duro y lo corté en trocitos junto a las virutas de jamón. De las dos maneras estaba delicioso.
Gracias Piltra, si todos los amigos fueran como tu, las madres irían derechas al paro.
Así que, volviendo a casa, he comprado una gallina, 2 zanahorias, 1 puerro, apio, patatas, 1 cebolla, 1 nabo y un poco de calabaza.
Anteayer había venido a casa el Piltra y nos trajo un jamón de su pueblo. Dice que es para Paula, pero como va a tardar todavía un tiempo en tener dientes, creo que ya le contaremos a qué sabía este y la invitaremos a otro.
El Piltra es de Monesterio, en Extremadura, y su familia tiene animales, sobre todo guarros y ovejas. Tiene un sonido para llamar a los guarros, otro para las ovejas y otro para las ovejas que acaban de parir.
Al abrir el jamón guardé la tapas pensando en un caldo. Y justamente hoy ha hecho frío. Así que gallina y verduras han ido a parar a la olla junto con las tapas del jamón, una hojita de laurel, un poco de pimienta negra en grano, 1 clavo y cayena.
Bien tapadito, a fuego casi inexistente; dos horas largas.
Pero la idea cojonuda me la dió el Piltra, aparte del jamón. Al final, cuando ya estaba hecho el caldo, puse en un plato un huevo crudo, abierto como para freir, y encima le eché el caldito hirviendo, así el huevo queda escaldado, medio hecho medio crudo. Y unas virutitas de jamón recién cortadas, finas, por encima.
Como se que a Lucía lo del huevo medio crudo no le iba a gustar mucho, le hice aparte un huevo duro y lo corté en trocitos junto a las virutas de jamón. De las dos maneras estaba delicioso.
Gracias Piltra, si todos los amigos fueran como tu, las madres irían derechas al paro.
EN LA COCINA
Debia tener 11 o 12 años. De pronto decidí quedarme solo.
Volvía del colegio a toda prisa, sin pararme a hablar con nadie. Me borré del barrio. ¡Del barrio!. Nadie lo entendía. Ni siquiera ahora puedo explicarlo. Se que fué de ese modo. Bajé las persianas. Desaparecí.
Me enfrasqué en dos cosas: la literatura y la cocina.
No leí tanto ni cociné mucho. Ahora lo se. Pero era lo único para lo que encontraba fuerzas.
Si no hubiera sido fotógrafo me habría gustado ser cocinero. La escritura es otra cosa, me fascina tanto su mecanismo que siempre estaré fuera.
Paso mucho tiempo en la cocina. Cocinar siempre me ha parecido algo íntimo. Creo que si uno no es capaz de cocinarse cada noche como si estuviera acompañado, será difícil que pueda cocinar para otros.
Cocinar para alguien y comer en su compañía me parece una escena de amor difícil de superar.
Volvía del colegio a toda prisa, sin pararme a hablar con nadie. Me borré del barrio. ¡Del barrio!. Nadie lo entendía. Ni siquiera ahora puedo explicarlo. Se que fué de ese modo. Bajé las persianas. Desaparecí.
Me enfrasqué en dos cosas: la literatura y la cocina.
No leí tanto ni cociné mucho. Ahora lo se. Pero era lo único para lo que encontraba fuerzas.
Si no hubiera sido fotógrafo me habría gustado ser cocinero. La escritura es otra cosa, me fascina tanto su mecanismo que siempre estaré fuera.
Paso mucho tiempo en la cocina. Cocinar siempre me ha parecido algo íntimo. Creo que si uno no es capaz de cocinarse cada noche como si estuviera acompañado, será difícil que pueda cocinar para otros.
Cocinar para alguien y comer en su compañía me parece una escena de amor difícil de superar.
domingo, 19 de octubre de 2008
EMPEZAR DE CERO
Solía perder el hilo de la lectura del periódico con facilidad. Le gustaba imaginarse como protagonista de algunas de las noticias que le cautivaban. En una época quiso ser El Solitario, hasta que mató a dos guardias y después demostró ser un mediocre fanfarrón.
Ultimamente Mario compraba el periódico muy temprano y lo abría por la sección de economía. Esperaba que el alud financiero le cayera encima de un modo estrepitoso. Que una avalancha de caos le obligara a empezar de cero.
Pero eso no sucedió. Sus ridículos ahorros seguían intactos. Generando unos intereses que resultaban grotescos al lado de las cifras que cada minuto se estaban perdiendo o ganando en bolsa. Incluso el gobierno, para el que Mario era sólo un número, le garantizaba su depósito.
Mario lo que quería era que algo bestial le viniera de fuera para ponerle la vida del revés, algo que lo transformara de arriba abajo. Porque él, Mario a secas, nunca se hubiera atrevido a provocarlo.
Ultimamente Mario compraba el periódico muy temprano y lo abría por la sección de economía. Esperaba que el alud financiero le cayera encima de un modo estrepitoso. Que una avalancha de caos le obligara a empezar de cero.
Pero eso no sucedió. Sus ridículos ahorros seguían intactos. Generando unos intereses que resultaban grotescos al lado de las cifras que cada minuto se estaban perdiendo o ganando en bolsa. Incluso el gobierno, para el que Mario era sólo un número, le garantizaba su depósito.
Mario lo que quería era que algo bestial le viniera de fuera para ponerle la vida del revés, algo que lo transformara de arriba abajo. Porque él, Mario a secas, nunca se hubiera atrevido a provocarlo.
EL MOVIMIENTO SE DEMUESTRA ANDANDO...O BAILANDO
Lucía siempre me lo decía. ¿Que hay de malo en copiar? Es bonito tratar de parecerte a algo que te gusta.
Qué insistencia con la originalidad, el estilo. ¡Qué aburrimiento!
Entro en el blog de María. Soy fan. No lo linko aquí porque creo que a María le gusta la intimidad y le agrada tener como lectores a un reducido grupo de amigos. De todas maneras le voy a preguntar porque creo que su blog tiene que ser público. Escribe que te cagas y su universo es muy especial.
María es bailarina. O trata de serlo. O de dejar de serlo, no lo tengo muy claro.
De su blog:
Qué insistencia con la originalidad, el estilo. ¡Qué aburrimiento!
Entro en el blog de María. Soy fan. No lo linko aquí porque creo que a María le gusta la intimidad y le agrada tener como lectores a un reducido grupo de amigos. De todas maneras le voy a preguntar porque creo que su blog tiene que ser público. Escribe que te cagas y su universo es muy especial.
María es bailarina. O trata de serlo. O de dejar de serlo, no lo tengo muy claro.
De su blog:
Vamos en busca de la verdad, la única verdad es el movimiento.
Ser un vehículo, la invisibilidad.
Identidad.
Copia algo y desarróllalo. Coge algo que te haya gustado y hazlo tuyo.
martes, 14 de octubre de 2008
METAMORFOSIS
Todo lo que antes requería mis dos manos, ahora soy capaz de hacerlo con la mano que no sujeta a mi bebé.
Los mensajes que me llevaban media tarde los contesto ahora en 20 segundos con igual efectividad.
Las recetas que requerían toda la atención de una tarde de domingo, soy capaz de elaborarlas en 15 minutos improvisadamente, e incluso innovando.
Mi propia ansiedad, que nunca pude calmar, se inhibe ante la necesidad de calmar una ansiedad más primitiva y ajena.
En fin, todo funciona mientras yo me borro. Es lo que necesitaba.
Los mensajes que me llevaban media tarde los contesto ahora en 20 segundos con igual efectividad.
Las recetas que requerían toda la atención de una tarde de domingo, soy capaz de elaborarlas en 15 minutos improvisadamente, e incluso innovando.
Mi propia ansiedad, que nunca pude calmar, se inhibe ante la necesidad de calmar una ansiedad más primitiva y ajena.
En fin, todo funciona mientras yo me borro. Es lo que necesitaba.
domingo, 12 de octubre de 2008
LOS CHICOS DEL BARRIO
He leido algunos comentarios en el blog que me remiten al barrio, a la prospe y el parque de Berlín, al Santamarca...
Pero mi memoria se desintegra, me cuesta recordar y atar cabos. Os pido un poco de ayuda para poder reconocer y recordar a quien me escribe.
Hoy justamente recordaba con mi hermano algunas cosas del barrio y del cole. Me doy cuenta de que con un poco de estimulo las cosas se refrescan.
Creo haber reconocido al Magdaleno o al Elemento, pero ¿Javier?, dame más pistas... o un apodo.
Pero mi memoria se desintegra, me cuesta recordar y atar cabos. Os pido un poco de ayuda para poder reconocer y recordar a quien me escribe.
Hoy justamente recordaba con mi hermano algunas cosas del barrio y del cole. Me doy cuenta de que con un poco de estimulo las cosas se refrescan.
Creo haber reconocido al Magdaleno o al Elemento, pero ¿Javier?, dame más pistas... o un apodo.
sábado, 11 de octubre de 2008
CONSTANCIA
Estar. Simplemente, saber estar ahí. Tener en cuenta los límites y generar una continuidad, una constancia de lo que uno es, para que nuestra vida tenga verosimilitud, al menos ante nosotros mismos.
La desilusión me da miedo. Me asusta la idea de descubrir que no puedo confiar en algo o en alguien. Igual que me obsesiona no decepcionar a quienes confían en mi.
Todo lo que me interesa nace del instinto y las entrañas, pero no del arrebato. En general, las cosas fructifican cuando son consecuencia de algo que se ha estado fraguando con anterioridad.
Hacer un día algo sencillo que se parezca a lo que pensabamos hacer ayer, pero más elaborado y reposado. Esa es la idea de creación que me interesa. En el arte y en la vida cotidiana.
La desilusión me da miedo. Me asusta la idea de descubrir que no puedo confiar en algo o en alguien. Igual que me obsesiona no decepcionar a quienes confían en mi.
Todo lo que me interesa nace del instinto y las entrañas, pero no del arrebato. En general, las cosas fructifican cuando son consecuencia de algo que se ha estado fraguando con anterioridad.
Hacer un día algo sencillo que se parezca a lo que pensabamos hacer ayer, pero más elaborado y reposado. Esa es la idea de creación que me interesa. En el arte y en la vida cotidiana.
viernes, 10 de octubre de 2008
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